Precio: cuánto cuesta entrenar en Método Zenon

Has buscado el precio y aquí no hay una tarifa. Hay tres cosas: por qué no la publicamos, de qué depende la cifra y cómo calcular tú mismo el orden de magnitud antes de hablar con nadie.

Pedir la entrevista inicial o llama al 613 91 40 90

Por qué no hay una tarifa publicada

Porque no vendemos lo que se suele vender. Aquí no hay bonos de sesiones sueltas ni cuotas mensuales por acceder a un sitio. Hay programas de resultados: un objetivo medible, una duración definida y un equipo de titulados que te acompaña de principio a fin.

Un programa para recuperar masa muscular y bajar grasa no dura lo mismo ni necesita lo mismo que un proceso para dejar de tener la espalda parada seis veces al año, ni que una vuelta a la competición después de una lesión. Si publicáramos una tarifa tendríamos que inventarnos un cliente medio que no existe, y tú te llevarías una cifra que no es la tuya.

Pagas por un resultado, no por una sesión. Ese es el motivo real, y es el mismo por el que nadie te da el precio de una reforma sin ver la casa.

De qué depende tu cifra

Cuatro variables, y las conoces todas tú antes que nosotros:

  • El objetivo. Recomposición corporal, salud de espalda, rendimiento, recuperación después de una lesión. No cuestan lo mismo porque no duran lo mismo ni requieren la misma frecuencia.
  • Las sesiones supervisadas por semana. Es la variable que más mueve la cifra. También la que más mueve el resultado.
  • Qué servicios se integran. El entrenamiento de fuerza es el núcleo. La nutrición y la fisioterapia entran cuando tu caso las necesita, no por defecto.
  • El formato. Grupo reducido de dos a cuatro personas o individual. Son cifras distintas.

Cómo se estructura cada proceso está en la página de programas. El cuánto sale de cruzar esas cuatro variables con tu evaluación.

Calcula tú tu propia escala

No te vamos a decir que cuesta menos que un café al día. Sería mentira y sería rebajar lo que es. Esto es una decisión de la misma familia que cambiar de coche o firmar una reforma: se piensa, se calcula y se compromete.

Antes de pedirnos una cifra, saca la tuya. Abre la aplicación del banco y mira los doce últimos meses. No de memoria: de memoria todos gastamos la mitad.

  • El coche. Cuota o amortización, seguro, combustible, taller, parking, impuesto. Súmalo y divídelo entre doce. La mayoría se lleva una sorpresa en este punto.
  • Restaurantes y comida a domicilio. Un mes cualquiera, sin elegir el mes.
  • Ropa y calzado. Todo el año, dividido entre doce.
  • Suscripciones activas. Las que usas y, sobre todo, las que no recuerdas haber contratado.
  • El teléfono que tienes en la mano. Lo que costó, repartido entre los meses que lo vas a tener.
  • Lo que ya llevas gastado en intentos que no funcionaron. Cuotas que dejaste de usar en febrero, bonos caducados, planes online, aparatos guardados, suplementos. Esta suma suele ser la más incómoda, y es la más útil.

Ahora tienes una escala real de lo que decides gastar cada mes. Ninguna de esas líneas te devuelve fuerza, ni te quita el dolor lumbar, ni cambia cómo vas a subir las escaleras dentro de veinte años.

La pregunta útil no es cuánto cuesta. Es en qué lugar de esa lista pones tu cuerpo. Cuando lo tengas claro, la cifra que te demos encajará o no encajará, pero la vas a entender.

Qué estás comprando exactamente

Conviene saber qué hay dentro antes de comparar.

Una evaluación inicial completa, no una charla de veinte minutos

Entrevista, pliegues, perímetros, bioimpedancia profesional, fotografías, tests físicos y exploración de fisioterapia. Sales con un informe tuyo, que te llevas. Es tu punto de partida y es la base contra la que se medirá todo lo que venga después.

Sesiones de fuerza de 50 minutos, siempre supervisadas

Alta intensidad y alta densidad. Nadie te deja solo con una hoja de ejercicios. Cada serie, cada carga y cada progresión están decididas y revisadas por un titulado que sabe qué pone en tu ficha.

Grupo reducido de dos a cuatro personas

No es una clase colectiva. Cada uno lleva su programa, sus cargas y sus tiempos. Tu progreso se mide contra ti mismo, no contra nadie más. Es el formato que recomendamos a casi todo el mundo porque el resultado es el mismo que en el individual y la cifra, otra.

Nutrición coordinada, cuando hace falta

Revisión mensual de 25 o 50 minutos con dietista-nutricionista colegiado, y el documento de la sesión en tu correo en menos de 24 horas. No se vende suelta: va siempre unida al entrenamiento de fuerza, porque separadas rinden mucho menos.

Una sola ficha compartida

Entrenador, nutricionista y fisioterapeuta escriben en el mismo sitio y leen lo mismo. Si el hombro te molesta el martes, el jueves ya está contemplado en tu sesión. No tienes que hacer tú de mensajero entre tres profesionales que no se hablan. Eso no se reconstruye juntando servicios sueltos por tu cuenta, y es exactamente lo que estás pagando.

Lo que no pagas

No pagas una cuota mensual por tener derecho a entrar en un sitio que en marzo ya no pisas. No pagas bonos de sesiones que caducan sin usar. No pagas por una máquina y un vídeo. El modelo no es ese, y por eso tampoco existe la tarifa plana que buscabas.

La entrevista inicial es gratis y de ahí sale tu número

Vienes, te escuchamos, valoramos qué necesitas y te decimos con qué frecuencia, durante cuánto tiempo y con qué servicios se consigue lo que quieres conseguir. Con eso delante, la inversión del programa deja de ser una incógnita y pasa a ser una propuesta concreta, por escrito y sin compromiso.

Si no encaja, no encaja, y te vas con la evaluación hecha y con información que no tenías. Si encaja, empiezas sabiendo qué compras.

Trabajamos en tres centros de Valladolid (Tenerías, Vallsur y Parquesol) y abrimos en Burgos entre finales de noviembre y primeros de enero. Desde enero de 2023 hemos evaluado a más de 1.000 personas y acumulamos más de 500 reseñas de 5 sobre 5 entre los tres centros. Esa es la referencia que sí podemos publicar.

Preguntas frecuentes

¿Por qué no publicáis el precio en la web?

Porque no vendemos sesiones sueltas ni cuotas mensuales, sino programas con un objetivo medible y una duración definida. La inversión depende del objetivo, de las sesiones supervisadas por semana, de los servicios que se integran y del formato. Publicar una tarifa obligaría a inventar un cliente medio que no existe y te daría una cifra que no es la tuya.

¿Cuánto cuesta la entrevista inicial?

Nada. Es gratuita y sin compromiso. Nos cuentas qué te ha traído hasta aquí, te explicamos cómo trabajamos y sales con la propuesta concreta de tu programa por escrito. Si decides que no es para ti, no pasa nada.

¿Cuesta lo mismo el grupo reducido que el formato individual?

No. El individual es el formato más caro. El grupo reducido de dos a cuatro personas es el que recomendamos a casi todo el mundo: cada uno lleva su programa y sus cargas, la supervisión es la misma y la cifra es distinta.

¿Puedo contratar solo nutrición o solo fisioterapia?

Fisioterapia sí se puede contratar de forma independiente, siempre con enfoque activo. Nutrición no: va unida al entrenamiento de fuerza, porque por separado el resultado se cae y no queremos venderte un proceso que sabemos que va a rendir menos.

¿Hay permanencia?

No. Ninguna. Un programa tiene una duración definida desde el principio porque un resultado medible necesita un plazo, pero eso es un plan de trabajo, no un contrato que te ate. Las condiciones de pago se detallan en la entrevista inicial, con la propuesta delante y antes de que decidas nada.

¿Cuándo voy a saber la cifra exacta?

En la entrevista inicial, el mismo día. No por teléfono y no por correo: sin saber de dónde partes ni qué necesitas, cualquier número que te diéramos sería inventado.

Empieza por saber en qué punto estás

La evaluación no compromete a nada y te da datos que hoy no tienes: composición corporal, fuerza disponible y estado de las articulaciones que te preocupan. Con eso delante hablamos de tu programa y de tu inversión.

Pedir la entrevista inicial o llama al 613 91 40 90